Albert fish – La aterradora historia del dulce y amable abuelo caníbal

Todos nosotros amamos en cierto grado las películas de terror. Y es que, aunque son escalofriantes y dan mucho miedo siempre tendremos la certeza de que no son verdad. Sin embargo, hay ciertas películas que aunque sean hechas para causar terror se pueden hacer realidad, e incluso hay muchas que están basadas en hechos reales lo cual es sumamente terrorífico.

Hay veces que la realidad supera la ficción y en este caso la ficción de las películas de terror. No solamente da miedo los hechos ocurridos sino también qué le puedan ocurrir a cualquiera. La historia que te contaremos a continuación te dejará con pesadillas por meses, ya que este horrible hombre hizo cosas horribles.

En el mundo hay miles de personas con Malas intenciones, desde ladrones, asesinos, violadores y criminales comunes, sin embargo, estos son casos de violencia “normal” y crímenes que suelen ocurrir día a día, que, aunque son graves y en verdad desagradables no son terroríficos ni fuera de este mundo.

El hombre que encabeza esta historia hizo cosas en verdad parecidas a las de una película de terror. Y todo se debió a una infancia trastornada y a una muy mala educación lo cual lo llevó a su fin. Es por esto que es importante darles la mejor educación posible a nuestros hijos.

El abuelo caníbal y su historia con el mundo

Albert Fish el abuelo caníbal

Esta terrible historia se desarrolla en New York, exactamente en los barrios bajos de este estado. La señora Budd era madre de familia y tenía a dos hermosos hijos, una pequeña de 10 años y uno mayor de 19. Esta señora se esforzaba día tras día para sacar a su familia adelante.

Un buen día ellos estaban en su casa y llegó a la puerta un amable y gentil anciano llamado Frank Howard, él fue con la intención de contratar al hijo mayor para unas plantaciones que él tenía, todo con la excusa de que había visto que el joven era fuerte y vigoroso, y por ende pensaba que podía hacer un excelente trabajo allí.

Cuando el hombre entró a la casa se comenzó a ser amigo de toda la familia y en verdad logró que todo el mundo confiará en él. No pasó Ni 40 minutos cuando el hombre comenzó a ver a la pequeña de 10 años. Luego de terminar su estadía en la casa de esta familia invitó a la niña a una fiesta qué iba a dar la sobrina de Frank.

El hombre le pidió permiso a la mamá y como en aquellos tiempos la delincuencia no estaba tan elevada ella decidió confiar en él y dejo que la niña fue se con el anciano a la fiesta. El día paso y se estaba comenzando a hacer de noche, la madre a medida que iban pasando las horas se iba preocupando más y más preguntándose si había hecho lo correcto al dejarla ir.

Y así pasó el día y la noche entera y la niña no regresó a casa, luego pasó una semana y no sabía nada de la niña por lo que comenzaron a buscarla desesperadamente y se dieron cuenta que no existía ningún granjero llamado Frank Howard.

Albert Fish el abuelo caníbal

La policía la buscó durante años hasta que decidieron darla por muerta. Luego de 6 años llegó una carta, la cual comenzaba saludando a la señora y contando una anécdota. Decía qué un amigo del remitente de dicha carta había visitado Hong Kong muchos años atrás y como en ese momento estaban teniendo una muy mala época en el país. Los niños corrían un grave Peligro en las calles, ya que el hambre era tal y la escasez de recursos era tan elevada que estos Pobres niños eran secuestrados y asesinados para ser vendidos en las carnicerías.

Dicho amigo había comido por hambre esta carne, pero de tanto comerla se volvió adicto a ella y Cuando regresó a América le insistió ha dicho remitente que la probara. Luego de unas cuantas palabras más la carta dice estas palabras aterradoras:

“Ese es el motivo por el que rapté a su hija hace 6 años con el pretexto de llevarla a la fiesta que daría mi hermana. Pero realmente la lleve a aquella casa abandonada que había en Westchester country, la estrangule cuando intentó escapar, la corte en pedazos y comí su carne durante 9 días. Pero tranquila, no me la tiré, murió siendo virgen.”

el abuelo caníbal Albert Fish

Esta madre casi enloquece cuando lee dicha carta, pero la utilizó de forma adecuada, ya que gracias a esta la policía logró Localizar al anciano cuyo verdadero nombre era Albert Fish. Cuando se le preguntó Cuántas víctimas tenía él contestó sonriendo: “por lo menos 100 si mi memoria no me falla”

Este hombre había tenido 8 arrestos, pero siempre se les había soltado a las calles porque no sé conseguían prueba alguna de los crímenes cometidos. Sin embargo, con este último caso consiguió qué utilizarán esta carta como evidencia. Razón por la cual el hombre fue sentenciado a la Silla eléctrica. Un destino que él estaba ansioso por cumplir.

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